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Tres días, tres pueblos y un cráter turquesa: el Loop del Quilotoa a pie y por tu cuenta

Senderista en el borde del cráter del Quilotoa sobre la laguna turquesa
Foto: Travels&Treks, vía Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Hay un momento, la tercera tarde del Loop del Quilotoa, en que los pulmones te están reclamando por escrito, las pantorrillas ya no te hablan y el sendero por fin se aplana, a casi 4.000 metros. Das dos pasos más y el suelo simplemente se acaba. Abajo, en la garganta de un volcán colapsado, hay una laguna tan verde y tan azul que parece editada en Photoshop.

Esa es la recompensa. El camino hasta ahí son los mejores tres días que puedes pasar caminando en Ecuador.

Ya te llevamos a hacer kite en Santa Marianita y a saltar de isla en isla en Galápagos. Esta vez, el Lado Salvaje sube a la Sierra central, a la provincia de Cotopaxi, para un trekking de pueblo en pueblo que no necesita carpa, ni cocineta, ni permiso. Solo buenas botas y efectivo en el bolsillo.

Qué es exactamente el Loop

Su nombre oficial es Circuito Turístico Quilotoa: una red de caminos rurales que conecta comunidades kichwas y pueblos pequeños al occidente de Latacunga. La versión clásica va de punta a punta en tres días:

  • Día 1: Sigchos a Isinliví. Entre 10 y 14 km, de 4 a 7 horas.
  • Día 2: Isinliví a Chugchilán. Unos 12 km, de 4 a 8 horas.
  • Día 3: Chugchilán al Quilotoa. Entre 13 y 14 km, de 5 a 9 horas.

En total son alrededor de 40 km. Los rangos son amplios a propósito: dependen de tu estado físico, del clima y de cuántas veces pares a tomarle foto a una llama.

Se puede hacer en cualquier dirección, pero casi todos empiezan en Sigchos y terminan en el cráter. Así, la subida más dura queda para el final y la vista es tu premio. Si tus rodillas están más fuertes que tus pulmones, empieza en el Quilotoa y ve de bajada, aunque te perderás el drama.

Cómo llegar

Desde Quito, toma el Metro hacia el sur hasta Quitumbe, la última parada; el terminal terrestre está ahí mismo. Los buses a Latacunga salen cada 30 a 45 minutos, tardan cerca de hora y media y cuestan entre $3 y $4. En Latacunga, toma un bus a Sigchos: unas dos horas y $2–3, solo en efectivo.

Lo más inteligente es dormir en Latacunga la noche anterior y salir temprano. Pregunta en tu hostal si te pueden guardar la maleta grande mientras caminas solo con la mochila de día. Desde el pueblo de Quilotoa sale transporte de regreso hacia Latacunga, pero los horarios cambian, así que confírmalos en el lugar el día anterior.

Día por día

Día 1: para calentar. Desde Sigchos, el sendero baja a un valle y vuelve a subir entre sembríos de papa, habas y ganado pastando. Es el día más suave y una buena prueba para tus piernas y tu sentido de orientación. Isinliví es pequeñito y precioso: unas cuantas casas, una iglesia y un par de hostales para caminantes con vista al valle.

Sendero entre campos de cultivo andinos cerca de Isinliví
IMAGEN GENERADA CON IA

Día 2: el cañón. Aquí el paisaje se pone salvaje. La ruta se lanza al cañón del río Toachi, con paredes de arenisca y zigzags polvorientos, cruza el río y trepa por el otro lado hacia Chugchilán. Es sudoroso, bellísimo y el día en que casi todo el mundo se pierde al menos una vez. Descarga un mapa sin conexión antes de salir.

Día 3: la subida. Desde Chugchilán se sube sin tregua, varios cientos de metros de desnivel, entre chacras y luego por filos expuestos. El último tramo hasta el borde del cráter es empinado y arenoso y termina cerca de los 3.900 metros; el punto más alto del volcán está a 3.914 m. Ve despacio. Entonces aparece la laguna, que llena una caldera de dos a tres kilómetros de ancho, tan quieta que parece contener la respiración. El Instituto Geofísico ubica la última erupción del volcán hace unos 800 años.

Senderistas bajando por zigzags hacia el cañón del Toachi
IMAGEN GENERADA CON IA

Visitar el cráter y la laguna no cuesta nada, pero en la entrada del pueblo la comunidad cobra $2 por adulto ($1 niños y tercera edad), que cubre parqueadero y baños. Págalo con gusto: es lo que mantiene el lugar.

Dónde dormir y comer

Esto es lo que hace especial al Loop: cada pueblo tiene hostales y casas de familia para caminantes, y la mayoría ofrece cena y desayuno, muchas veces incluidos. Algunos hasta te preparan el almuerzo para el camino. Las noches son de estufa de leña, cobijas de lana, sopa caliente y anécdotas con gente de seis países. Reserva con tiempo los fines de semana y en la temporada alta, de junio a septiembre.

Cuándo ir

La temporada seca, más o menos de junio a septiembre, trae cielos más despejados y senderos firmes. De diciembre a febrero también se puede, pero con más frío y lluvia. Las nubes de la tarde son comunes todo el año, así que madruga cada día. Las noches son frías en cualquier mes: esto es la Sierra, no la playa.

Qué llevar

  • Efectivo. No hay cajeros en la ruta. Lleva lo suficiente para hospedaje, comida, buses y un colchón extra.
  • Un mapa sin conexión o una app de GPS. La señalización es irregular y puedes caminar horas sin cruzarte con nadie a quien preguntar.
  • Bastones de trekking. Tus rodillas te lo agradecerán en las bajadas del cañón.
  • Capas de ropa. Un buen polar, una chompa impermeable, gorra y bloqueador, porque el sol de altura quema rápido.
  • Dos litros de agua y snacks para cada día.
  • Un palo o mucha calma para los perros de las fincas, que ladran mucho y casi nunca muerden.

Altura y seguridad

Pasa al menos un par de días en Quito, a unos 2.850 metros, antes de empezar. Toma mucha agua, modera el alcohol las primeras noches y descansa o regresa si sientes dolor de cabeza fuerte, náuseas o mareo. Si no confías en tu orientación, contrata un guía local. Es muy recomendable para primerizos y deja la plata directamente en las comunidades. Siempre que puedas, camina acompañado.

La verdadera recompensa

Sí, el cráter es inolvidable. Pero pregúntale a cualquiera que haya hecho el Loop qué recuerda, y te hablará del guagua que lo acompañó hasta el sendero correcto, de la abuelita que vendía naranjas en un cruce y de la estufa de leña en Chugchilán después de un día entero en el cañón. El Quilotoa es la postal. El Loop es la historia.

Fuentes

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